Las chicas ya no vienen como antes, comentaban los señores de la puerta de después de la escalera, cuando se paseaba por el frente una nena del lugar.
Ya dejo los vestiditos, decían
Ya empezó con los jueguitos, murmuran
Le pusieron siliconas y la hicieron desfilar por la pasarela de su enferma predicción
Mientras fantasean con la camisa transparente de la niña colegiala
Canosa, la barba se le humedecía al más flaco de los tipos
Saliente, La panza del más gordo era apuñalada por el breve endurecer de su insano imaginario
La nena se pasea sin saber lo que despierta
Los viejos despertaban al mirar los suaves pechos semi escondidos tras la ropa
Por ella, Revivieron a sus lobos,sedientos , furtivos tras tan solo algun instante
Excusando en su conciencia que las chicas ya no vienen como antes
Ahora son más rápidas, decían
Ahora todas cojen, murmuran los señores, que por su edad también deben ser padres
A esto, Las señoras de la esquina donde venden las manzanas, destrozan las orejas de la joven que pasea con pollera y medias blancas
Ahora muestran todo, se decían
Ahora por la plata entregan todo, murmuran, Al tiempo que admiran envidiosas la firmeza de los glúteos juveniles, que suponen se escondían por detrás de los ínfimos tejidos escoceses
Los señores recrean una escena mentalmente donde ella fue protagonista
Las señoras condenan con dureza la indecencia de los tiempos, donde ellas no lo son
Mientras todo esto sucedía, entre la puerta de después de la escalera y la esquina donde venden las manzanas, por el frente de la calle, se paseaba una nenita.
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