Cada uno trajo una rama seca del último fogón choripanero al que asistimos
Desde lengas a quebrachos los racimos de cortezas fueron de a poquito enlazándose entre nudos simples y esforzados tirones.
La columna endureció hasta hacerse pétrea.
Dura como piedra de diciembre
Fría como tanque hidrante en protesta de docentes
Y tensa, tan tensa que las fibras de los centros de las acalambradas ramas temían opinar por si acaso no gustara su versión a las oprimentes mayorías
- A quien no gustase que no venga dijeron -
Levantaron diques cuando el rió se pobló
(Creo que no les pareció buena la idea de que los causes se extendiesen).
Criaron mutantes de barro haciendo historia a la historia del trigal.
Cultivaron pirañas para así no desovasen los incómodos salmones.
Y por ultimo, Plagaron con un toxico veneno las doradas montañas donde el agua nacía
Nunca mas se vería un río así.
Los abuelos contarán lo majestuoso de la fuerza opresora de los diques y la triste voracidad con que las pirañas ocultaban su militante hambre.
Los docentes resfriados, pasarán la vejez intentando teorizar sobre los peajes provinciales, los maderos enmohecidos y las cajas de jubilación.
Los intelectuales mientras, intentarán convencernos de que hicieron falta más trincheras que mesas redondas.
Y los padres miraremos a la inmensa torre pedregosa construida en nuestros años sobre un puñado amontonado de secas e inflamables maderitas.
Recordando a los salmones y anhelando Combustion
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