Respire aire puro, de los arboles frescos de las calles anchas con las sendas peatonales bien marcadas.
Crucé tranquilo, caminé seguro, oí a las aves recitar y una vez del otro lado, Los motoqueros cada uno con su casco me saludaban coordinados.
El colectivo llegó a tiempo, había asientos, una hermosa mujer blanca subía detrás de mí.
Boleto estudiantil por favor, eso dijo
La miré, sonrió, el chofer le dio el vuelto en monedas de cinco centavos.
- y Cuando desperté con ella, Note que soñaba dos veces -
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